
Del libro Cántaro inverso (Premio Iberoamericano Cucalambé 2004; Editorial Sanlope, 2005).
DE LA ISLA DE NUNCA JAMÁS
De qué luz
teñiste mi aire. El asunto será cómo vivo junto a tu sol pero sin tus modos de
arder. Vieja cruz la distancia, antigua muerte. Tengo siglos de tenerte bajo mi
almohada. De besos tengo kilómetros presos entre el adiós y la suerte de otra
vez. Qué adolescente cristal me sangra la sombra que te nombra, que te nombra
desde el vuelo hasta la frente, nido de azul. Ah tu fuente, donde inventabas el
agua para mi sed. Ah la fragua, la fragua de la memoria que no se calma en la
noria, aunque salta y salta el agua de tu consuelo. Cascada de la isla fuimos.
Qué somos sino un cielo de palomos argamasándose en cada visión de orilla apartada.
Te espero (qué talismán, Campanilla, tu ademán).Otros poemas de Cántaro inverso, aquí publicados:
—Una relectura de Caperucita
—Una relectura de Pinocho
—Jonathan encadenado
—¿Tú eres quien duerme?
—Llamo a Perrault
—Vámonos, Gato, a otro cuento
—Silencio de la abadía
—Visitaciones del cuervo
—Letanía en sed mayor
—La luz le viola los peces…
—Colombia es el violonchelo…
—Pobres joyas sin tus dedos
—Hoy mi padre cumple cien años
—Para un retrato de Yazmina
—Cumplo cincuenta años en la prensa
Examen de fe, de José Luis Serrano (2001).
Otra vez la nave de los locos, de María de las Nieves Morales (2002).
Cántaro inverso, de Pedro Péglez González (2004).
Toque de queda, de Carlos Esquivel (2005).
Atormentado de sentido, de Ronel González (2006).
Bitácora de la tristeza, de Alexander Besú (2007).
Los Césares perdidos, de Odalys Leyva (2008).




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